Hace unos días me embarqué en la tarea de pulir algunas de mis canciones con la idea de grabar (por fin!) mi música y distribuirla (en forma gratuita) con un sonido respetable. Es todo un oprobio seleccionar sólo 13 o 15 de ellas, reprogramar muchas, algunas casi completamente, además, a otras le faltan las letras, y ya no tengo la facilidad para escribirlas como hace unos años atrás, cuando componer letras de canciones me resultaba sencillo. Así que paso, literalmente, horas escuchando una misma canción, una y otra vez, y resulta agotador, de veras. Peor aún cuando pienso que voy a tener que escucharlas nuevamente, durante horas, para grabarlas... Y entre el trabajo, la hora que llego a casa, la hora que me levanto y la puta gripe que no me deja, se me complica un poco. Pero, bueno, estoy en camino.