Muchas veces la demora en la publicación de algún texto en el weblog es por causa de limitaciones temporales, el trabajo, la familia, el sueño, etc.; muchas otras, porque realmente me cuesta reconciliarme con la escritura...
Aunque la música es el único arte que practico actualmente, no fue el primero. Durante años me dediqué a la escritura y con bastante buena crítica por parte de mis profesores de literatura que, además, me alentaban con verdadero interés a esto.
Una cantidad indecible de cuadernos, carpetas, hojas y hojitas sueltas, conforman dos cajas llenas de escritos: una abundante cantidad de poemas y relatos que fui escribiendo casi sin interrupciones a lo largo de unos 10 años y con calidad irregular, algunos malos, otros buenos, otros más o menos.
En 1998, comencé a abandonar la escritura lentamente, dedicándome sólo a las letras de las canciones y muy esporádicamente a la poesía. Para 2000 ya la había abandonado por completo.
Hay una razón para ello y se llama: Arthur Rimbaud.